Método
Cómo trabajamos: del primer mensaje al sistema funcionando
Un proyecto de IA sale bien cuando parte chico, se mide y lo decide el dueño en cada paso. Aquí está nuestro método completo: qué te vamos a pedir, qué recibes al final de cada etapa, dónde una persona aprueba antes de que algo llegue a tus clientes y qué pasa si el piloto no convence.

Etapa 1: nos cuentas el proceso
Todo parte por WhatsApp o en una videollamada corta. No necesitamos un documento formal: nos cuentas con tus palabras qué tarea se repite, quién la hace, cuánto se demora y qué pasa cuando sale mal. Si puedes, nos mandas un ejemplo real (una conversación con un cliente, un correo, una planilla) con los datos personales tapados.
Al final de esta etapa, antes de cotizar nada, te decimos si creemos que la IA sirve para ese proceso o no. A veces la respuesta honesta es que el problema se arregla con una planilla bien hecha o con ordenar el WhatsApp, y lo decimos.
Te pedimos
Tu tiempo para contarnos el proceso y un ejemplo real.
Recibes
Una respuesta clara: sirve, no sirve o sirve con condiciones.
Etapa 2: diagnóstico y prioridades
Si hay más de una tarea candidata, las ordenamos por dos criterios: cuánto tiempo o venta se juega en cada una y qué tan riesgoso es que la IA se equivoque ahí. Partimos por la que tiene mucho que ganar y poco que perder. Si el negocio es grande o los procesos están enredados, esto se hace como un diagnóstico de IA formal.
En esta etapa también revisamos qué datos va a tocar el sistema. Si hay datos personales de clientes, de salud o de menores, lo conversamos antes de construir, porque cambia qué herramienta se puede usar y qué hay que avisar.
Te pedimos
Acceso a ver cómo funciona hoy el proceso y quién lo hace.
Recibes
Un plan corto: qué se construye primero, cómo se va a medir y qué datos toca.
¿Partimos por la etapa 1?
Escríbenos por WhatsApp qué proceso te quita más tiempo, con tus palabras. Te decimos si la IA sirve antes de cotizar nada.
Etapa 3: piloto chico y medido
El piloto es una sola tarea funcionando de verdad con tu equipo, no una demo. Por ejemplo: el bot responde las consultas de WhatsApp de un solo servicio, o la IA lee los correos de una sola bandeja. Antes de partir acordamos qué vamos a medir: cuántas consultas respondió bien, cuántas pasó a una persona, cuánto tiempo se ahorró.
Durante el piloto, todo lo que la IA produce pasa primero por una persona. Revisamos juntos los errores cada semana y ajustamos. Al final, con los números en la mano, decides tú si se sigue, se cambia o se para.
Te pedimos
Una persona del equipo que revise lo que produce la IA y nos cuente qué falla.
Recibes
La tarea funcionando y un resumen de lo medido para decidir.
Etapa 4: puesta en marcha y mejora
Si el piloto sirvió, lo dejamos andando para todos y sumamos las tareas que siguen en la lista. La puesta en marcha incluye que el equipo sepa usarlo: cómo tomar una conversación, cómo corregir al bot, qué hacer si algo se cae. Lo detallamos en estrategia e implementación.
Después, el sistema se mejora con lo que pasa en el trabajo diario. Las correcciones que hace tu equipo se convierten en reglas nuevas, y revisamos cada cierto tiempo qué está funcionando y qué no.
Dónde decide una persona
La IA hace sola
- Responder preguntas con la información que le diste
- Ordenar datos, transcribir audios, resumir documentos
- Preparar borradores de respuestas, presupuestos o informes
- Avisar cuando algo está pendiente o por vencer
Siempre pasa por una persona
- Precios que no están en tus reglas y descuentos
- Reclamos, casos delicados y todo lo que la IA no sabe
- Lo que sale con tu firma: contratos, informes, cotizaciones grandes
- Cambiar las reglas del propio sistema
Qué necesitamos de ti y qué queda a tu nombre
No necesitas un área de TI. Necesitamos una persona que conozca el proceso y tenga un rato a la semana para revisar, y acceso a las herramientas que el sistema va a usar (el WhatsApp del negocio, la planilla, el correo). El resto lo armamos nosotros.
Las cuentas quedan a nombre de tu empresa: el número de WhatsApp, la cuenta de Meta, las planillas y la información que escribimos para la IA. Si algún día decides seguir con otro proveedor, te llevas todo eso. Las reglas que no cambiamos en ningún proyecto están en quiénes somos, si ya quieres partir, arma tu mensaje en cotizar.
- Una persona que conoce el proceso y revisa.
- Acceso a las herramientas que ya usas.
- Las decisiones de plata, precios y tono: esas son tuyas.
¿Qué pasa si el piloto no sirve?
Se para o se cambia, y lo decides tú con lo medido en la mano. Por eso el piloto es chico: si no convence, la pérdida es acotada y lo aprendido sirve para elegir mejor la siguiente tarea, o para concluir que la IA no era la solución.
¿Tengo que tener un área de TI?
No. Necesitamos una persona que conozca el proceso y tenga un rato a la semana para revisar lo que produce la IA, y acceso a las herramientas que ya usan. La parte técnica la armamos nosotros.
¿Quién es dueño de lo que construimos?
Tu empresa. El número de WhatsApp, la cuenta de Meta, las planillas y la información que escribimos para la IA quedan a tu nombre desde el inicio, y te los llevas si cambias de proveedor.
¿Cuánto se demora cada etapa?
Depende del proceso y de cuánto tiempo pueda dar tu equipo para revisar. Lo acordamos en la etapa 2, junto con el plan, y lo ajustamos si el piloto pide más semanas de prueba.
¿Quieres partir con una primera conversación?
Cuéntanos qué quieres resolver. En esa primera conversación vemos si podemos ayudarte y cuál sería el primer paso.